06 25 2017
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¡Feliz No Cumpleaños IFE!

Coyuntura MexiquensePor Monserrath García Deheza, columnista de Radiografía Informativa.

Tal vez suene a cliché, añoranza, melancolía, o simplemente miedo a lo desconocido. Pero, creo conveniente mencionar que esta semana cumpliría 24 años el IFE, uno de los principales pilares de la transición mexicana hacia la democracia, organismo que fungió hasta el presente año como la máxima autoridad administrativa, responsable de organizar las elecciones federales en México.

Sus fotos siguen, el sitio conmemorativo de sus 20 años todavía existe, incluso muchos no se acostumbran a su ausencia. Debe ser feo que conservando tu esencia, de la noche a la mañana te cambien el nombre, y en vez de seguir llamándote Paquito te digan Pedrito.

Porque siendo sinceros, esa estridente reforma político-electoral aprobada en febrero, no logró eliminar los defectos de Paquito, pero sí confía ciegamente en Pedrito.

Y lo digo con toda certeza. Cada que puede, Lorenzo Córdova, presidente del INE, presume el proceso electoral 2014-2015 como quien presume el diploma de un hijo. Córdova ha declarado por todas las instancias posibles que este proceso será el más fiscalizado de toda la historia democrática del país. El Consejo General del INE hace lo propio, declaran que forzosamente cumplirán con los tiempos y las formas, pues así lo establece la ley. Como cereza del pastel, los Organismos Públicos Electorales ya están integrados.

Asumo que el panorama electoral para los integrantes del Instituto es muy optimista. Por varias razones.

De entrada, las leyes secundarias en materia político electoral aprobadas por el Congreso de la Unión no estuvieron hechas para garantizar mejores elecciones o mejores diputados o mejores partidos políticos; estuvieron hechas para ajustarse a la visión de centralizar los procesos electorales y convertir el Instituto Nacional Electoral en el gran factor decisivo del sistema electoral.

Si revisamos con detalle los requisitos para candidatos, los derechos, las obligaciones de los partidos, son exactamente los que ya teníamos, se modificaron pocas cosas, por ejemplo, se modificó el umbral de entrada para conservar el registro del 2 al 3%; eso no garantiza que haya mejores partidos; garantiza, tal vez, que los más pequeños que lograron sobrevivir todavía en 2012 no sobrevivan en el proceso electoral de 2015.

Nos vendieron la idea (PAN y PRD) de que con la reforma electoral, las elecciones serían más baratas porque desaparecerían los Institutos Estatales Electorales. Pero la nueva reglamentación tampoco disminuirá el costo de las elecciones. El INE solicitó a la Secretaría de Hacienda una ampliación presupuestal de 230 millones 648 mil 349 pesos en el presente ejercicio fiscal, presupuesto mucho mayor al de los años anteriores, para poder cumplir con las más de 70 nuevas atribuciones al nuevo instituto.

Por otra parte, en los estados los institutos electorales no desaparecieron, solamente cambiaron de nombre, se convirtieron en Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), y los tribunales electorales tampoco desaparecieron, por lo tanto, siguen las prerrogativas para los partidos a nivel federal y prerrogativas para los partidos a nivel local.

Para enojo de muchos y orgullo de pocos, la integración de los mencionados OPLES es muy cuestionada aun en manos de un organismo constitucional autónomo. A pesar de que la elección de consejeros locales no sería un acuerdo de fuerzas políticas sino un proceso bien establecido con lineamientos, convocatoria, etapa de revisión de requisitos legales, examen de conocimientos, ensayo presencial y entrevistas, no fueron suficientes para competir contra los poderes de facto.

Por ejemplo, el representante del PRD ante el Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Acosta Naranjo, denunció que le propusieron integrar los Organismos Públicos Locales con cuotas partidistas.

Por ejemplo, el viernes 26 de septiembre a las 20 horas se reunió la comisión de consejeros que tenía a su cargo la conducción del proceso y en tiempo récord aprobó las propuestas para los 18 OPLES que debían renovarse.

Por ejemplo, a primera hora del martes 30 de agosto (día en que serían aprobadas las listas por el Consejo General) los partidos políticos fueron los encargados de hacer las primeras filtraciones de las listas, lo que sugiere que los consejeros las aprobaron en estrecho contacto con los dirigentes partidarios, o que en algunos casos fueron éstos los que propusieron directamente los nombres que debían quedar.

Y así, muchos de los cargos fueron repartidos entre personas que se han formado a la sombra de funcionarios de los anteriores institutos locales del IFE y del Tribunal Electoral.

Entonces, ¿qué se puede presumir del INE?, ¿una ilusión basada en poderes de facto?, ¿instituciones viejas con nuevo nombre?

Cuando se planteó la reforma electoral, se partió del supuesto de que se debían centralizar los procesos en manos de un Instituto Nacional Electoral, por la idea de que en los estados los gobernadores controlaban los institutos electorales y los tribunales electorales. Ahora, han hecho lo mismo, sólo que desde el centro.

Discúlpenme, pero todo esto muestra una extinción de la ciudadanización de organismos electorales, esta reforma acoge benevolentemente a funcionarios públicos con vínculos al poder político.

El proceso electoral 2014-2015 ya comenzó, el nuevo órgano electoral regulará la elección de mil 600 cargos de elección popular en 17 estados del país, preparará la elección de 9 gubernaturas, Cámara de Diputados, 639 diputaciones locales y 903 presidencias municipales. La próxima elección será la prueba de fuego para el “joven” INE, pero éste no conduce a un sistema electoral superior, por una simple razón: Las democracias funcionan, sólo si existen demócratas, pero a Pedrito no lo han educado para tales fines.

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