06 25 2017
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Las falacias sobre las Consultas Populares

consulta popularPor Monserrath García Deheza, columnista de Radiografía Informativa.

En la representación política lo relevante es saber qué y a quién se representa, pero los tiempos han trastocado la representación dando como resultado: una relación meramente simbólica entre los políticos y la nación.

La consulta ciudadana es un valioso mecanismo que le da el derecho a los ciudadanos mexicanos de participar directamente en la política del Estado, e involucra a la ciudadanía en las decisiones políticas mediante el ejercicio del voto directo y universal. En México fue resultado del movimiento del voto nulo en 2009.

Al ver el potencial electoral que para los partidos de izquierda podría traer una consulta sobre reforma energética, PAN, PRI y PANAL no quieren dejar esa eventual ventaja.

Sin embargo, la ausencia de verdadera representación se refleja en la confusión y tergiversación de la realidad nacional por parte de las fuerzas políticas, mediante el recurso a la demagogia, y el diseño a modo, de la agenda de las decisiones legislativas, respondiendo a las pasiones y al espontaneísmo.

CONSULTA DE REFORMA ENERGETICA

Propuesta inicialmente por MORENA, y luego por el PRD. Aunque, infortunadamente, AMLO cabeza y líder de MORENA ha declarado abiertamente su desconfianza en la futura resolución de la SCJN, afirmando que los ministros de la misma están “maiceados” para seguir la línea que les dicte el PRI y evitar la consulta en dicha materia.

Pero más allá de la desconfianza en las instituciones, PRD y MORENA no coinciden, tienen rencillas por definir el liderazgo de las izquierdas, y prueba de ello es que están promoviendo la consulta por separado.

La Ley Federal de Consulta Popular en su Artículo 12 determina: “Los ciudadanos podrán respaldar más de una consulta popular, pero no procederá el trámite de las consultas que sean respaldadas por los mismos ciudadanos cuando estos rebasen el veinte por ciento de las firmas de apoyo. En este caso sólo procederá la primera solicitud”. Esa norma pone en riesgo las consultas del PRD y Morena, ya que es probable que miles de ciudadanos hayan firmado en apoyo de ambas, en más de un 20 por ciento del total de cada una.

Además, para ser vinculatoria debe recibir en las urnas el voto del 40 % de ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, o sea, 32 millones de ciudadanos. Y la intención del voto para los partidos de izquierda es menor a los 11 millones de mexicanos, por lo tanto, claramente faltarían 21 millones de votos que conseguir entre panistas, priistas y demás ciudadanos inconformes, lo cual es meramente idealista.

Si bien Cuauhtémoc Cárdenas ha declarado que la Ley de Consulta Popular no deja lugar a que se fusionen las consultas de PRD y MORENA, pues cada partido siguió un procedimiento diferente, si lo quisieran podrían llamar, al menos discursivamente, a participar firmando con un solo partido.

O reiniciar la recolección de firmas, porque las consultas por separado no tienen futuro, sólo una razón y se llama: fin electorero.

REDUCIR EL NÚMERO DE LEGISLADORES DE REPRESENTACIÓN PROPORCIONAL.

Propuesta del PRI, escudada en el desprecio que los mexicanos sentimos por los legisladores, y en realidad, por cualquier político. Para que los ciudadanos decidamos si se suprimen cien diputados federales y los 32 senadores plurinominales.

Mucha gente cae en la impresión de que eso mejoraría el panorama político pues disminuiría gastos, pero lamentablemente esto favorecería directamente la formación de mayorías en el Congreso. ¿Y qué partido político tiene el mayor número de legisladores? ¡El PRI!, muy conveniente para ellos, porque se reduciría sistemáticamente la presencia de partidos minoritarios en el Congreso.

Recordemos la razón de ser de los legisladores plurinominales, la figura surge a partir de la reforma electoral de 1977, y aumenta su número a 200 diputados en 1986, todo esto con la finalidad de que las minorías partidistas, e incluso marginales, tuvieran la oportunidad de llegar al poder constitucional.

Los plurinominales se definen a partir de la totalidad de votos que obtuvo cada partido político y eso permite que, a pesar de que un partido político no haya tenido uno solo de sus candidatos en la lista de ganadores por mayoría, puedan acceder al Congreso algunos de ellos; para evitar la sobrerrepresentación, la distribución es mayor para los partidos con el menor nivel de votación y menor para quienes tuvieron más ganadores en una elección, entonces, sirven para que la distorsión entre votos y escaños no desfigure la representación.

Así que el PRI está navegando con la bandera de la “austeridad” supuestamente para mejorar el Congreso, para ahorrar más de mil 200 millones de pesos, sería mucho más útil reducir los salarios y dietas altísimas que perciben los legisladores, y ya entrados en materia, pues también reducir los salarios de Secretarios de Estado, Gobernadores, etc.

Más que interesarles la democracia o el ahorro que se lograría con la eliminación de congresistas plurinominales, en realidad están buscando allanar el terreno para la formación de una mayoría parlamentaria. Y de ser aprobada esta propuesta ellos no tienen mucho que perder porque los diputados plurinominales de su bancada representan apenas 23% y son sólo 49 legisladores por esa vía contra 164 que llegaron por mayoría, su fuerza está en ganar distritos de mayoría y por eso buscan disminuir la representación plurinominal.

Esta medida atenta contra los principales partidos de oposición. El sistema proporcional debe seguir, pero la elección de los plurinominales debe ser directa para evitar la integración arbitraria de las listas nacionales de donde salen los legisladores por este principio (la hija de la comadre de la suegra del diputado, que también es su amante). Además, habría que restringir la reelección consecutiva a los plurinominales.

Resulta ilógica la visión del PRI, en los medios de comunicación Peña Nieto presume las negociaciones con las distintas fuerzas partidistas, y por otro, su partido propone desaparecer los plurinominales.

CONSULTA SOBRE AUMENTO AL SALARIO MINIMO

Esta propuesta copiada por el PAN a Miguel Ángel Mancera es bastante astuta, porque inmediatamente asume el visto bueno de la mayor parte de los mexicanos, por obvias y tristes razones. ¿A quién le dan pan, y llora? Saben de sobra que las familias que reciben un salario mínimo no pueden vivir de un salario mínimo.

El PAN debe reunir más de 1 millón 600 mil firmas, correspondientes al 2 por ciento de la lista nominal de electores para que la solicitud de consulta proceda. Luego, la SCJN deberá pronunciarse sobre la trascendencia nacional del tema que busca ser consultado.

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, ya insinuó que la medida de aumentar a 100 pesos el salario podría generar un aumento en la inflación, con efectos negativos futuros para los que perciben menos.

Lo cierto es que en términos económicos, aumentar el salario implica un proceso sistemático, por etapas, no de tajo como lo ha planteado el PAN.

Con este discurso social los panistas buscan atraer simpatías con miras a los comicios de 2015, para apaciguar un poco la mala imagen de sus políticos, y en parte, distraer el tema de la consulta energética.

ELIMINAR EL SENADO Y REDUCIR EL CONGRESO A LA CÁMARA DE DIPUTADOS (SISTEMA UNICAMERAL)

Sabemos de sobra que el PANAL lejos de ser propositivo siempre busca los reflectores, colarse en las elecciones con el disfraz del partido disoluto, del partido ciudadano, aunque su cimiento sea la corrupción sindical.

Ellos proponen para la elección federal del 2018 una consulta para establecer un sistema unicameral, es decir, eliminar el Senado de la Republica y reducir el Congreso a la Cámara de diputados.

Las implicaciones no son tan simples, tampoco positivas. Los sistemas unicamerales en el mundo presentan una tendencia a la uniformidad de criterios que puede resultar un riesgo para la comunidad en la cual legisla, existe la posibilidad de que se formen camarillas representativas de un solo sector de dicha comunidad, poniendo en riesgo la posibilidad de un gobierno plural y democrático, lo que en consecuencia convertiría al Derecho en un instrumento de la clase hegemónica.

Y en general, no hay un argumento sólido para decir que una de las dos Cámaras sea más importante que otra, la importancia depende de la influencia política que tengan cada una.

En el plano del equilibrio de poder: hoy en día, el Senado tiene una representación de carácter territorial, con miras al fortalecimiento de las relaciones federativas, con el efecto de gobernabilidad nacional.

Queda claro que la propuesta no es innovadora, es peligrosa, deposita mayores márgenes de acción para los gobernadores de las Entidades Federativas y puede dar pie a la ingobernabilidad.

CONCLUYENDO:

Quedan claras 3 cuestiones.

Primera. De acuerdo con la Ley Federal de Consulta Popular es materia de consulta cualquier cuestión de trascendencia nacional siempre y cuando no involucre los siguientes asuntos: la restricción de los derechos humanos, la seguridad nacional, los principios sobre la forma de gobierno, la legislación electoral, los ingresos y gastos del Estado, y la organización, funcionamiento y disciplina de la Fuerza Armada permanente.

De las mencionadas propuestas de consulta, la energética, la de legisladores plurinominales, y la de eliminación del Senado, son total y absolutamente asuntos vinculados con la legislación electoral, la obtención de recursos por parte del Estado y, tocarían la cuestión de la forma de gobierno. Por lo tanto, aunque se junten las firmas correspondientes, quedan en manos de la interpretación legal que les de la SCJN.

Segunda. Hay un número indefinido de votantes que creemos en la consulta de reforma energética, siempre que sea procedente, pues a nadie le gusta ser un triste juguete electorero.

Tercera. La firma, no se le regala a cualquiera.

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